A primera hora de la mañana entró con aire chulesco a la farmacia. Yo me encontraba al pie del cañón consultando en el ordenador. Me miró pero en lugar de dirigirse hacia mí empezó a dar paseos por la zona de exposición. A los pocos minutos y sin dejar de mirar hacia la zona de la rebotica con la actitud de buscar a alguien, me preguntó:
-Aquí sólo hay mujeres?
-No siempre, pero sí en este momento sólo estamos nosotras.
-¿Y ustedes tienen viagra? Preguntó mostrándome una receta privada que escondió en tres nanosegundos.
-Por supuesto. Me deja ver la dosis?
-Y…. ¿ustedes saben lo que es el código deontológico?
-Sí, por supuesto.
-Bueno, tenga, déme una caja de cien.
-Ahora mismo. Silencio total mientras le cobraba y salida igual de chula que la entrada.
No habían pasado ni cinco minutos cuando volvió a entrar.
-Oigan, salgan un momento, las tres, por favor.
Salimos las tres con cara de pavas, claro. ¿sí, pasa algo?
-No, que quiero que les quede claro una cosa:
-Yo , esto no lo necesito con mi mujer. ESTO ES PARA TRIUNFAR EN OTRAS PLAZAS!!!!!!!