Una señora:
-¿Cuánto vale ese colutorio?
-8,20 €
-¡Uf, total, para tirarlo por el desagüe!
Una señora mayor:
-¿Tienes farigola [tomillo en catalán]?
-Sí, aquí tiene.
-Es que tengo la encía un poco inflamada y esto va bien. En casa también tengo agua azul de esa de ahí [señalando el colutorio Parogencyl].
-Hola, quiero GingiLacer
-¿El colutorio o la pasta?
-El locutorio, el locutorio.
Clásico entre los clásicos. Pedir un locutorio en lugar de un colutorio es lo más habitual del mundo, a pesar de la diferencia de precios. Nota importante: haga enjuagues con el locutorio siempre después de usar la pasta cientrífica para los dientes.